
Recuerdos que no quiero perder, que me encantan releer, volverlos a pensar, imaginar. Así somos, cuando algo nos hace mal, más lo queremos. Y aunque realmente somos concientes, igual disfrutamos de ese dulce dolor que de a poco nos mata. Nos hunde el autoestima pero igual lo queremos.














































No hay comentarios:
Publicar un comentario